Cristasol
Aquí estamos, invertidos,cada uno del lado del espejoque no es el suyo.Tú, que eres la reinadel bar estás fuera.Y yo, que vengo de la calle,que soy tan ajeno a tu reinocomo el frío de fueraestoy sentado en la barra,y te miro desde dentroy miro esa gloriosafranja de piel que se meneaentre tu pantalón y tu camisetaa ritmo de no sé qué ritmomientras limpias los cristales.Tú me miras mirándotey esbozas un fastidio.Y yo, fantoche como siempre,quiero pensar que lo quete fastidia es no poder entrara recoger los frutosde mi fascinación.
Animalito
Déjale al animalito que duerma. Déjale, no vaya a despertar y arme la de Dios. No se hizo la vida para la boca del tigre ni se hizo el sueño para este animalito hambriento. Por eso, déjale, que se duerma, que se joda, que no destruya. No despiertes lo que no sabrás mantener despierto.
Ingredientes para un poema
Una obsesión, una imagen, una mordedura, una pérdida. Una esperanza, una noche, un eco, una teoría. Un desespero, un envite, una victoria, una muerte. Cocer a whisky lento antes de servir. Servir en trago corto.
Vendido
Llévate mi dignidad, mi vergüenza, mi sensibilidad, mi energía. Llévate mi talento, —el poco que me queda— y haz con él lo que malamente puedas. Llévate mi bondad: aquí creo que no la necesito. Llévate a mis hijos. Cómetelos. Llévate a mi mujer. Tíratela, y si te quedas con hambre, aquí tienes mi culo. Coge lo que quieras y llévatelo. Llévate todo lo que la vida no se ha llevado aún. Pero eso sí: a final de mes quiero mi salario.
La vida cojonuda
Cuando me agobio me sientoy
me pongo a recordar una vida que nunca tuve.Una vida de mar y nada,sin vino ni rosasni patrónni marinero.Sólo yo y mi balandray el infinitoy el olor a sal y el olor a putay el olor a aguardiente.Recuerdo la roña de mis uñas,la lija del maderamen bajo mis piesy los alfileres del sol sobre mi espalda.Recuerdo una vida que nunca tuvey una muerte que seguramentenunca tendré.Una muerte efervescente, azul,silenciosa.Una muerte a pulmón lleno,como estar enamorado,y no la muerte entre azulejos que me espera.
A doña Teresa de Calcuta
Nada tiene que ver, hermana, la providencia con tus milagros. Tú hiciste el truco de los panes y los peces sin panes, sin peces y sin enchufe de tu padre. Tú forzaste a los pobres a hacer voto de riqueza y les espantaste la muerte para que pasasen a mejor vida. Nada tuvieron que ver Dios y sus aprendices. Tus milagros nacieron de la necesidad, como todo portento que se precie. Así que no permitas, hermana, que te canonicen, que te disequen y te exhiban en el retablo polvoriento de una iglesia de pueblo.
Observatorio
Sentarse solo en un bar, con un par de copas encima y otra delante, es todo un safari. Sobre todo si es uno estos bares de moda, llenos de gente tan actual, tan sonriente. tan papanatas. Alzo mi copa —aún la veo, ¡bien!— y a través del cristal, yo, pobre Alicio, veo surgir de entre los grupos de gente guapa a un simple niño. El niño más feo del mundo. Segundos más tarde aparece el padre, una fotocopia. Cabrón: ¡no comprendes que con esa cara no se deben tener hijos! ¡no te das cuenta de que pueden salir a ti, como este pobre mostrenco con cabeza de monillo! Ya le has jodido la vida. Ahora, atente a las consecuencias. Porque eres carne de asilo, muchacho. Para tener hijos hay que ser mucho más guapo que tú y mucho más hombre que yo.
El show del poeta loco
¡Pasen y vean,damas y caballeros,al poeta locobramando groseríaspara sus doctos oídos!Poeta loco:di “polla”para que te oigan estos señores.“Polla”¡Un fuerte aplauso!Ahora, el poeta locova a improvisar para ustedesuna metáfora truculenta:“Que os den a todospor el esófago inferior”.¡Maravilloso!¡Música, maestro!¡Pasen señores, pasena contemplar al poeta locomientras se mantenga en pie!Niños y militares sin graduación,cinco céntimos. Las señoritas, gratis.Aprovechen,damas y caballeros,y escuchen al poeta loco esta misma noche.Puede que mañana sea tarde.Puede que mañana sea sóloun despojo babeante.



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